Sabiduría Tarot esotérico - Tarot Gratis

Sabiduría Tarot esotérico

Cuando hablamos de ocultismo o esoterismo, nunca hablamos realmente de lo que es esotérico u oculto. Usamos las palabras para referirnos a aquello que no está definido por las palabras, simbolos para referirnos a lo que no puede ser representado.

En cierto sentido filosofamos. Sería correcto hablar de Tarot filosófico, por que lo esotérico es el trabajo mediante el cual se ha de hacer patente un cambio en nuestra conciencia.

En esta serie de post no pretendo una explicación detallada de una escuela u orden esoterica concreta pero sí estamos usando como referencia un uso cabalistico del Tarot de la escuela de Paul Foster Case, y hemos visto principalmente 2 de las esferas del arbol de la vida.

No aseguro que mis explicaciones coincidan con esa escuela, y haré referencia a otros puntos de vista. Pero principalmente uso la numeración y las correspondencias de las letras hebreas de esta y no de otras escuelas para tener una base concreta.

Así La Sacerdotisa tiene atribuída la letra Gimel que significa Camello y el número 2.
Las letras en Kabbalah hacen referencia a caminos entre esferas o Sefirot, mientras que cada Sefira es representada por el concepto numérico.

El 2 implica a la esfera de la Sabiduría, que paradojicamente representa una sabiduría no dual.
Es decir no hay una contradicción u oposición entre opuestos.

Chokmah o Sabiduría a nivel cósmico es una manifestación de la unicidad no una división de esa unicidad. Pero ahora en el proceso manifestador, la energía del infinito manifiesta la posibilidad de comunicación entre fuerzas.

Se dice que Chokmah es el estado en que se ve a Dios cara a cara.

Eso implica que ahora Kether que concentraba la voluntad de don tiene la posibilidad de encontrar un receptor de ese don. Lo eterno puede ahora manifestar sus potencialidades.

El camello era el vehiculo que comunicaba las comunidades, transportaba las mercancias, y esa idea de comunicación está presente en la letra Gimel.

Desde Kether hay una comunicación que lleva a un grado de aparente división entre observador y observado, podemos decir que La Sacerdotisa es quien puede contemplar a Dios cara a cara. La Sabiduría ve la totalidad en su primera manifestación.

Faltan aun 8 esferas hasta llegar a la manifestación del Reino  o Maltuk, el mundo material. Por lo que estamos hablando de un grado de vibración altísimo, y de una sabiduría que poco tiene que ver con lo que entendemos por “saber algo”.

Chokmá tiene que ver con la memoria. Pero no tanto con recordar algo, sino más bien con el aspecto subconsciente de la memoria.

Cuando tenemos un recuerdo pero no podemos recordarlo – lo tenemos en la punta de la lengua – la memoria está ahí, pero no el recuerdo concreto. ¿Cuanto conocimiento tenemos a ese nivel?

La Sacerdotisa es silenciosa, en ella todos los conceptos están presentes pero no está propiamente gestando nada, no es la mujer embarazada que veremos como La Emperatriz.

Si queremos que una voluntad se manifieste en una situación concreta, como hemos empezado a hacer concentrando la energia hemos de activar esa sabiduría silenciosa.

La representación de esa sabiduria es el libro de la Torah que sostiene la sacerdotisa, que representa el conocimiento sagrado. Lo cual es en cierto sentido la memoria del plan de manifestación, o plan divino.

No se trata de un plan como son nuestros planes. No son una serie de tretas para lograr cualquier cosa contra las fuerzas adversas, sino una lógica irrefutable que se ha de cumplir.

Los paralelismos informaticos pueden ser útiles aunque en realidad son simbólicos.  Como en un disco duro la información esta ahí, y al igual que en un programa las cosas suceden de determinada manera a fin de que todo sea coherente.

Pero en el caso de Chokmah no estamos hablando de un conocimiento fruto de las experiencias sensoriales o fruto de fenómenos materiales, que se almacena.  La Sabiduría es la Sabiduría del Ser Eterno – y cuidado con esa idea por que solo es una idea. En el fondo no sabemos que es exactamente ser y  tampoco podemos hacernos una idea de eternidad como algo que permanece inalterado por muchisimo tiempo. Eternidad es atemporalidad, ni pasado, ni presente ni futuro.

Pisemos de pies en el suelo. Nosotros no podemos actuar en esa sabiduria atemporal por que somos seres temporales. Pero nuestra voluntad ha de sembrase en esa Sabiduría Eterna y es ella la que va a producir los resultados desde la lógica del plan divino. ¿Muy mistico?

En realidad no tanto.

Veamos un poco como funcionamos diariamente. Pongamos que queremos cruzar una calle. Podríamos pretender que con solo desear cruzar estuviesemos al otro lado, pero hay un proceso que es cruzar efectivamente. Para lo cual hemos de mover nuestro cuerpo, y por suerte como adultos y si no tenemos impedimentos sabemos andar y podemos hacerlo.

Vemos que nuestra voluntad activa una sabiduría que en cierta manera es recordar intuitivamente como movernos.

No son cálculos racionales, no es un dialogo consciente y verbal con nuestros piés. En nuestro caso, andar es algo que hemos aprendido, pero muchos animales andan desde que nacen. Y muchas personas han aprendido a nadar simplemente perdiendo el miedo al agua. Decimos que es instintivo. Pero eso no refuta que ese “instinto” es una sabiduría no adquirida por la experiencia. Queremos vivir, caemos al agua y descubrimos como movernos y respirar sin ahogarnos.

Eso es en cierta manera una manera práctica de hacernos una idea de como la voluntad activa la sabiduria no creada, para producir un resultado.

Por supuesto que no todo va a ser así, por eso hay 22 arcanos y 10 esferas. Los arcanos comunican las diferentes esferas de manifestación y las diferentes esferas representan estados de la manifestación de la energía del infinito que van desde la voluntad de manifestar, que es atemporal, hasta la experiencia concreta y circunstancial que vivimos.

Mediante el uso consciente de esas fuerzas nos podemos hacer conscientes tanto de nuestra naturaleza como obtener control de nuestra vida.

Otra manera menos mística de ver como actuar con nuestra sabiduría interna desde una voluntad es lo que muchos hemos vivido cuando tenemos algo que consideramos importante que requiere madrugar y despertarnos a determinada hora.

Nos vamos a dormir muy conscientes de que es importante despertarse a esa hora, poneos el despertador y curiosamente nos despertamos justo antes de que suene. No importa si normalmente se nos pegan las sábanas, ese día nos despertamos y actuamos.

El proceso es ese. Dar importancia ha sido un acto de concentración de la voluntad, pero como nos hemos relajado y hemos dormido por lo que en realidad la acción de despertarnos lo hemos hecho desde la subconsciencia.

Debemos mantener una actitud realista con nuestra condición humana y no pretender saltar a estados alterados de conciencia sin tener cierto control de nuestro funcionamiento normal, ordinario y socialmente integrado. Evitaremos peligros que devienen en sufrimiento inutil.

Hay muchas maneras de equivocarse en el trabajo esotérico, y el resultado es la locura. No lo digo por asustar, al contrario. Se trata de que ya estamos en cierta manera en una locura por que en todo momento estamos actuando con esas fuerzas y lo estamos haciendo con poco control.

Pero la locura “normal” tiene el atenuante de que es compartida por muchos. En la “locura” colectiva hay una experiencia valiosa que proviene de nuestros antepasados y que les ha permitido saber como sobrevivir y transmitir la vida y el conocimiento hasta nosotros.  Nuestra cultura con sus deficiencias es un marco en que se nos permite cierto grado de desarrollo. Nuestra cultura hasta que estemos preparados para superarla, es algo precioso, y romper con esos parámetros nos llevaría a una estado indeseable. Un estado de conflicto con la realidad en que vivimos.

El loco puede que tenga cierta sabiduría que el común de los mortales no comprende, pero sufre, principalmente por que no puede relacionarse correctamente. El genio puede que se parezca al loco, pero tiene control sobre los limites aunque los reabase. Está tambien el perverso, que es una desviación de la genialidad. Es un tema aparte. Tiene que ver con no respetar la voluntad ajena, y actuar sin importar el daño causado, incluso con disfrutar de hacer daño. El perverso entra dentro del tema delicado de la magia negra que no quiero tratar.

Dejando a parte la perdida de nuestra empatía y por tanto de nuestra conexión con la unicidad, hay tres estados que tienen que ver con la formación del ego social.

La persona normal está encerrada dentro, el loco esta encerrado fuera y el genio puede entrar o salir.

Estas ideas generales cobrarán sentido a medida que nos vayamos familiarizando con los arcanos, y quizás cuando tratemos la siguiente esfera – Conocimiento – esto que ahora parece críptico empiece a ser más comprensible.

No es lo mismo la Sabiduría que el Conocimiento, como no es lo mismo tener una memoria que recordar algo. Y puede que esto que llamamos esotérico sea un proceso de recordar. Puede que más que aprender quienes somos, se trate de recordarlo.

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